Prueba del Citroën DS3 que llega en 2011 |
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La filial local confirmó la llegada del DS3 para comienzo del año próximo. Nosotros ya lo manejamos y te contamos cómo se comporta el pariente rico del nuevo C3 europeo.
El primer fruto de la nueva y minoritaria línea de producto (DS) con la que Citroën quiere competir en un escalón más alto al que lo hace actualmente la marca francesa, tiene un enfoque atractivo, dinámico y con cierta distinción. Aunque se apega a una denominación famosa de los años '50, los responsables de desarrollar el DS3 dicen huir de lo retro, en innovan en muchos aspecto con este auto.
El primero es el del diseño. Sobre la base del nuevo C3 europeo crearon un auto siete centímetros más bajo, con extrañas formas en el pilar central (el único que, en parte, lleva el color de la carrocería) y con múltiples posibilidades de pesonalización, que demora diez semanas más el plazo de entrega, pero que logra que prácticamente nadie tenga un DS3 igual a otro.
Los detalles exclusivos se repiten en el interior, con algo más de lujo y atractivo que en un C3. Hay una inusual combinación de materiales, tanto en aspecto como en colores. Son atractivos y están cuidados, pero quizás el DS3 abusa en exceso el uso de estos recursos en el interior.
Aunque hay menos lugar a lo alto en las plazas posteriores, es más cómodo a lo ancho y también hay más espacio para las rodillas gracias a la ingeniosa configuración de la plancha, que permite ir al acompañante un poco más adelante de lo habitual. Lo más flojo es la cubierta del baúl cuando uno levanta la luneta, de un espesor tan delgado como el papel de fumar.
Todavía no sabemos con qué motorización llegará a la Argentina, pero en Europa hemos conducido el 1.6 THP de 156 CV, el mismo que lleva el Peugeot 308 CC. Se trata de un motor sobrealimentado, flexible desde bajo régimen, voluntarioso a altas vueltas y que mueve con facilidad a este Citroën en las cinco primeras marchas. La sexta sirve para crucerear en autopistas con un gran silencio.
La suspensión mucho más dura que la de un C3, asociada a unas llantas de 17 pulgadas, no tolera gran exigencia en la ciudad, pero cuando el asfalto se convierte en sinuoso muestra su carácter, ofreciendo un comportamiento muy divertido, con una dirección que lleva adelante a la perfección los deseos del conductor.
La llegada de este DS3 está confirmada para comienzos de 2011. Allí se las tendrá que ver con modelos de la talla del Mini Cooper, el Alfa Romeo Mito y el Audi A1 (que también debería llegar el año próximo). Argumentos para dar pelea en este pequeño pero atractivo nicho no le faltan.
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